Modificación de conducta de madres y padres de niños con autismo

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berrincheSí, el titular no está equivocado, modificación de conducta de madres y padres y no al revés. Y es que en muchas ocasiones, las únicas personas del hogar donde vive un niño con autismo (y sin autismo también) que son sometidas a procesos de modificación de conducta son los progenitores, y esta modificación de conducta la lleva a cabo un niño.

Quizá piensen que esta es una afirmación exagerada, pero la verdad es que no lo es. Muchas de las consultas que tanto en cursos como a través de correo-e recibimos están ligadas a problemas derivados de cómo el niño modifica la conducta a sus padres y no al revés como uno podría pensar.

A veces, sin pretenderlo “maleducamos” a nuestros hijos, y no es lo mismo un niño con autismo maleducado que un niño con autismo, y si quitamos lo de autismo, pues es básicamente lo mismo. En familias que tienen hijos con autismo, esta problemática es mayor que en familias que no tienen niños con autismo. Esto no implica que los padres de niños con autismo sean peores que los demás, no quisiera que se me malinterpretase, pero el reto educativo obviamente es mucho mayor, y en algunos casos extraordinariamente mayor. Y no todo el mundo tiene ni los conocimientos, ni la predisposición, ni el tiempo, ni la paciencia,…., o todas aquellas aptitudes que serán necesarias en el proceso de aprendizaje de un niño con autismo. Y si además, nadie te explica nada, nadie te aconseja, y nadie te guía, y francamente, lo de la adquisición mística del conocimiento me parece que no existe, así que la probabilidad de equivocarnos es elevada.

Mientras en la familia se anteponga el autismo al niño, flaco favor nos estamos haciendo, porque lo que tenemos en casa es un hijo y no un autismo. Mientras solo se vea al autismo seguiremos en un proceso de duelo, y es muy posible que el propio proceso sea un muy mal aliado para los padres. Esto no significa que nos olvidemos del autismo, pero que entendamos que lo que debemos enfrentar son las necesidades del niño de forma global, autismo incluido.

En muchas ocasiones he visto como el niño tiene un perfecto control de su casa, hace lo que le da la gana, se sale con la suya, y además, se le permiten cosas que a otros hijos no se les permitió ni se les permitirá. Y todo se achaca al autismo. Nunca debemos olvidar que un niño con autismo es sobre todo un niño, y por tanto hará las cosas que hacen los niños. En muchas ocasiones observo como muchas de las malas conductas del niño con autismo son fomentadas, o premiadas, o permitidas, o excusadas ya que el niño tiene autismo. Resultado, el niño no tiene límites, ni disciplina de ningún tipo y aprende a obtener aquello que él desea de una forma socialmente inadecuada.

Hemos abordado el tema de las conductas en distintos artículos, así como el origen de muchas de ellas. Sabemos que hay dos factores fundamentales en la aparición de conductas no deseadas, por una parte el Trastorno de Procesamiento Sensorial (TPS) y los problemas de comunicación y comprensión del niño. Pero si a esto le sumamos que el niño no recibe límites, la combinación es bien compleja y el problema se nos puede ir de las manos.

El niño, obviamente, para obtener sus deseos hará lo que cualquier niño. Aquí no hay diferencias entre un niño con autismo y un niño sin autismo. Otro de los problemas que encontramos es que a veces reñimos al niño por una mala conducta, y en vez de producir el efecto deseado -es decir, la extinción de esa conducta- el niño la repite de forma insistente ¿Qué sucedió? Sencillamente el niño no entendió nuestro mensaje, pero sí captó nuestra atención, e incluso le puede parecer extremadamente divertido el hacer una y otra vez aquello que nos molesta. Por ejemplo, apagar y encender una y otra vez el interruptor de la luz. Y a más intentamos corregirlo, más lo hace. Ante una situación así ¿qué hacemos?, pues asegurarnos que lo entiende, ya que si esto no lo paramos, hoy es el interruptor de la luz, mañana será otra cosa y al final tendremos a un niño que presenta una serie de conductas que no nos permitirán ir más allá de la esquina.

Si a todo lo anterior le sumamos que al igual que todos los niños van a intentar tomarnos la medida, pues el drama está servido. Niños que quieren ir a algún sitio porque les gusta, solo deben decir la palabra “parque” (por ejemplo) y todos al parque. Y así en una sucesión de ordenes en las que los padres, para evitar más dramas y tensión, sencillamente acceden.

Disponemos de muchas técnicas para reconducir estas situaciones, pero hay que tener en cuenta que cada niño es un mundo, así que un poco de creatividad y de análisis nos vendrá bien. Pero dediquen unos minutos a ver el siguiente vídeo, verán a Miguel un niño de 6 años que es incapaz de contener su rabietas:

Enlace al vídeo www.cuatro.com/_6b85c9a0

Evaluación de las conductas del niño
Enlace al vídeo www.cuatro.com/_6b85c9aa

Uso de apoyos visuales y establecimiento de normas
Enlace al vídeo www.cuatro.com/_6b85c9ab

Habrán visto que todos los niños pueden desarrollar conductas problemáticas, sin embargo, en base a una serie de pautas y normas éstas pueden ser reconducidas. Tanto es así que incluso hay programas de televisión que abordan esta cuestión. No obstante en el caso de niños con autismo esto no es tan simple, aunque en realidad la teoría de base es la misma. Habrán visto que al final no hay muchas diferencias entre un niño sin que con autismo. Firmeza, límites, apoyos visuales, anticipación, conseguir que el niño comprenda las normas, etcétera.

¿Qué podemos hacer para evitar que nuestro hijo nos modifique las conductas a nosotros?

Porque al final es lo que nos puede suceder, de forma que hagamos lo que el niño quiere y no al revés. Obviamente las situaciones y técnicas variaran en función de la edad del niño, no será lo mismo con un niño de dos años que con uno de once, aquí veremos generalidades, pero es que además, cada casa es distinta y cada niño también.

Lo primero que debemos tener muy claro es qué conductas deseamos extinguir, y hasta qué punto las hemos fomentado nosotros mismos, porque esto también debemos considerarlo, en muchos casos, nosotros mismos, sin darnos cuenta, fomentamos y premiamos malas conductas. Yo siempre recomiendo a las familias que se graben en vídeo, y luego se vean a sí mismos e intenten analizar qué cosas hicieron mal. En muchas ocasiones seremos nuestro mayor crítico, y además nos servirá para ver en qué cosas nos equivocamos. Es importante que entre la pareja además exista una buena coordinación. Nada hay peor que mamá se ponga firme y no tome al niño en brazos y papá lo haga al mínimo quejido. Es por tanto básico que seamos un equipo coordinado y que tampoco nos desautoricemos el uno al otro, y mucho menos delante del niño. Bien, esto es aplicable en realidad a cualquier niño, pero entremos en los aspectos más específicos del niño con autismo:

  • Ser inmunes al cansancio y agotamiento mental
  • No ceder ante peticiones fuera de lugar. Debemos ser firmes.
  • No convertir al niño en el centro permanente de atención.
  • Asegurarnos muy bien que el niño está entendiendo qué queremos que haga y qué no queremos que haga. Para esto será de mucha ayuda los apoyos visuales, recuerden, los niños con autismo son pensadores visuales.
  • No pegar NUNCA al niño, quien pega tiene la fuerza, no la razón. Imaginen que el niño no es realmente consciente de que está haciendo algo incorrecto, y recibe una cachetada, además de agredirle, el niño no sabrá el porqué de ese golpe.
  • Ser absolutamente tenaces y coherentes. Nada hay peor que no consentir algo hoy y consentirlo mañana.
  • Trabajo en equipo, NUNCA confundan al niño con posturas contradictorias. Hablen también con el centro de atención temprana o el colegio. Establezcan las mismas pautas y límites en todos los contextos de la vida del niño.

Muchas familias solo van a casas de algunos amigos que son mucho más tolerantes con las conductas inadecuadas del niño, por ejemplo, subirse a camas o sofás. Sus amigos son muy tolerantes y son buenos amigos, pero si a usted no le gusta que un niño venga a su casa y que se le suba a las camas o los sofás con los pies, no permita que su hijo lo haga tampoco. Por ello es básico que el niño tenga adquiridas las pautas básicas de comportamiento social.

En los vídeos hemos visto como al niño se le explican determinadas pautas y normas y qué se obtiene a cambio de la buena conducta. Esto en muchas ocasiones no es fácil hacerlo con un niño con autismo, sobre todo cuando la comunicación es pobre, o incluso ninguna. En lo relacionado con la comunicación nos enfrentamos al dilema de ¿Que fue primero, el huevo o la gallina? Y es que o tenemos comunicación para que el niño entienda qué se espera de él, o conseguir que su comportamiento sea adecuado, va a ser muy difícil.

Otro aspecto importante es referente a que en muchas ocasiones el mal comportamiento del niño es la única forma que tiene de expresarnos su malestar. El niño que llega a un lugar donde hay ruidos que lo molestan especialmente, o aspectos que sencillamente le producen ansiedad, puede ser una cosa o siete. En esta situación el niño al no tener ninguna forma de decirnos algo así como «Mamá, en este supermercado los sonidos y las luces me irritan de tal forma que me provocan dolor, ¿podemos irnos ya?» pues lo que hace es gritar, golpearse, …, es decir, comportarse de forma inadecuada, aunque realmente es la única vía que el niño tiene para transmitir su malestar. Pero aquí hay un aspecto doble. Por ejemplo, el niño a través de su rabieta consigue que nos vayamos del supermercado. Y por tanto, establece la conexión rabieta = a deseo, hago una berrinche y consigo mi deseo, y esto poco a poco se puede extender a muchos otros aspectos de la vida diaria. Realmente debemos tener muy claro que la mala calidad en la comunicación consigue que se fomenten situaciones no deseadas. Por supuesto tampoco es cuestión de obviar los aspectos que producen ansiedad o malestar en el niño. Así que nos espera un trabajo intenso.

Es muy difícil conseguir a día de hoy que un niño con autismo y un Trastorno del Procesamiento Sensorial reciba un programa de integración sensorial destinado a regular sus problemas. O bien hay pocos profesionales formados (o ninguno) o bien es tan caro que no podemos permitirnos pagarlo. Y por otra parte, es difícil que se lleve a cabo un buen programa de comunicación para que el niño con autismo pueda comunicar y expresarse. Veo a muy pocas familias que lleven consigo pictogramas, o muy pocas casas que tengan los apoyos visuales básicos, en resumen, que al niño no se le apoya la comunicación de la forma en que él es capaz de entender. Las familias debemos realizar ese pequeño esfuerzo. Para ello tenemos herramientas que nos serán de gran utilidad. Por ejemplo Araword. Un estupendo programa que viene integrado en AraSuite, de libre descarga y gratuito. Pueden descargarlo haciendo clic en este enlace → sourceforge.net/projects/arasuite/

Este programa nos servirá para crear los apoyos visuales necesarios para que el niño pueda comprender qué esperamos de él. Aunque también nos será de utilidad para crear agendas visuales, agendas temporales, historias sociales,…, vamos que es una herramienta a la que le podemos sacar muchos usos.

Para lo relativo con problemas sensoriales, podemos consultar el blog El sonido de la hierba al crecer e ir directos a la sección SENSORIAL donde vamos a encontrar un gran número de recursos para trabajar estos aspectos.

Es por tanto básico evitar que sea nuestra conducta la que es modificada, ya que esto nos conducirá a situaciones bien complejas. Obviamente, ante un niño o niña con autismo no todo va a ser tan fácil como en los vídeos de SuperNanny, ya que hay aspectos que realmente hacen que el trabajo educativo sea más complejo, pero eso no significa que sea imposible. El poder disponer de profesionales que nos apoyen y asesoren es siempre de gran ayuda, pero obviamente, los profesionales solo pasarán unas pocas horas con nuestro hijo o hija, mientras que nosotros deberemos ser consciente de que esa tarea educativa se basa en la relación del niño con sus progenitores, y por tanto, básico para disponer de una buena calidad de vida en el entorno familiar.

 Disponen de más información sobre conductas en los siguientes enlaces:

autismodiario.org/etiquetas/conductas-desafiantes/

autismodiario.org/etiquetas/berrinche/

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